La Tierra del Medio 1990-1993

Prop. Colección C. Arte Contemporáneo Chateau Carreras. Córdoba

 

Tecnicas mixtas, objetos e instalaciones ver más
Obras realizadas en pinturas tecnicas mixtas, gráfica y objetos.
  • Galería Euroamericana. Caracas. Venezuela 1993
  • X Mostra da gravura, Curador Ivo Mesquita. Curitiba, Brasil 1993
  • Bienal de Puerto Rico. Curador J. Glusberg 1994
  • “El Papel de la rama” Muestra individual Galeria Estudio Lisenberg Buenos Aires 1993
  • “Entre la Idea, La imagen y el objeto”. Curador Raul Santana. Museo Arte Moderno Buenos Aires 1992
  • “29 artistas cordobeses”, Curador Arq. Bergallo.  Centro de Arte Contemporáneo Chateau Carreras, Córdoba 1991
  • “La Tierra del medio”, Muestra individual Curador Raul Santana. Salas Nacionales de Exposición, Buenos Aires 1991

 

 

Papel manual, rama y xilografía 1990.

 

Hace algo más de un año, tuve ocasión por primera vez, de ver obras de Anahí Cáceres en el Centro Cultural de la Recoleta. Recuerdo mi sorpresa al ver una expresión tan madura en lo que entonces se denominaba el “Espacio Joven”, ese espacio que por su emplazamiento y dimensiones, apenas permitía tener una buena recepción de las obras. Sin embargo, como una ráfaga saludable, grabados y alguna escultura u objeto para manifestar una profunda solvencia artística y gran versatilidad en la concreción de un mundo de imágenes: cambiantes abordajes pivoteaban entre lo conceptual y las imágenes generando, más allá de las obras, un nuevo espacio estético.

Unos meses después recibí con alegría, la noticia de que la artista había obtenido el gran Premio Pro-Arte en el certamen de su provincia (Córdoba) y que había decidido radicarse en Buenos Aires.

Anahí Cáceres pertenece a esa clase de artistas que se debaten entre la aceptación de lo “artístico” y la búsqueda de una práctica que va más allá del concepto común de “obra de arte”. Su camino es interdisciplinario: la constante incorporación de elementos -aparentemente ajenos al “arte”- para generar una praxis más vital, obras que no se resuelvan en la mera concreción de imágenes (aunque sea la concreción de imágenes uno de los aspectos centrales de su tarea).

Prueba de ello, es la recientemente proyectada ( aún no realizada) “Acción en la Cordillera”, en la cual, con la idea de la artista,participarán pintores, fotógrafos, cineastas, actores, músicos. Se trata de un encuentro grupsl para producir un acto creativo siguiendo el ritmo y la sinopsis del Nguillantún (ritual mapuche).

Ocurre que fiel a sus ancestros (el padre de Anahí es chileno y ella pasó parte de su infancia en Chile), la artista se instaló hace algunos años en temuco para conocer al pueblo mapuche en una convivencia que le permitió ingresar a su lengua y sus costumbres. Esta actitud abiertamente regionalista nos habla no sólo de la búsqueda de un origen, sino de su sensible atracción por esas proximidades intocadas a las que tantas veces los latinoamericanos – fascinados por lo lejano- damos las espaldas. Anahí parece haber encontrado su talón de Aquiles: La más plena justificación de su arte. En este sentido el arte de la artista desde aquel encuentro, surge del diálogo intenso con aquella cultura. Pero no se trara de actitudes folckóricas sino de un diálogo vivo y presente, del abordaje de sus símbolos y espantos para encontrar la “diferencia” y erigir desde ahí su propio edificio.

Las imágenes que hoy presenta continúan la potente elaboración de aquellas formas simbólicas que Cáceres vivifica en su estética: ritmos, fragmentadas abstracciones, antropomorfismos, zoomorfismos y formas vagamente vegetales introducen al espectador en superficies tonales de gran contundencia dinámica. Allí, las predeterminantes angulosidades, determinan laberínticos recorridos, formas gastantes que parecieran luchar contra una estructura que siempre se insinúa.

Pero este hermético mundo de gestos y materias opacas, de objetos que se hietrguen en el espacio como cifras imponderables y atractivas, de pronto aparecen como señales de una fuerza arcaica, como emblemas o estandartes de un misterioso sentimiento del mundo para hacer patente en esas visiones algo de nuestra remota América.

Raúl Santana, Octubre 1990

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